El Padre Rafael Fernández nos acompaña en la meditación del Envío (Parte II)
Hacia el Padre: Misa del Instrumento, Envío, n°166 a 170
(166) Así como el pan y el vino
inmolándose se consagran a Ti,
en todas las cosas
debe renovarse el ofertorio.
(167) Todo exclama en coro:
«Santo es Dios»;
todo debe consagrarse,
y ser y obrar santamente.
(168) Todo sea comunión
en Ti, Hijo de Dios,
un festejo con el cielo,
y manifestación de la gloria divina.
(169) Por nuestra Reina,
Soberana de Schoenstatt,
sepulta el Dragón maligno
en las tinieblas del infierno.
(170) Todo sea tu Reino,
e igual a Ti, su Cabeza;
todo alabe con alegría
a la Trinidad en las alturas.
Amén