Evangelio según san Mateo 10, 17-22
Viernes de la octava de Navidad.
San Esteban, primer mártir.
Jesús dijo a sus discípulos: Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Meditación de Alejandra Castelblanco Moreira
“aquel que persevere hasta el fin se salvará.”
Jesús parece decirnos: la perseverancia es una virtud que los invito a cultivar. Es noble el que persevera, demuestra confianza, voluntad, entereza, porque no es fácil seguir adelante cuando el camino se pone difícil cuando no eres comprendido, cuando por convicción hay personas que te abandonan. Por eso les pido, perseverancia porque así muestran amor y convicción en mi Padre que les tiene prometida la felicidad eterna junto a Él en el cielo.
Mi papá me contaba entusiasmado acerca de un almuerzo al que asistirían alrededor de 15 amigos muy cercanos. Todos iban confirmando su asistencia y uno de ellos le escribió a él solamente para pedirle que lo excuse en su nombre porque no quería dejar a su señora que llevaba varios años enferma, sin tanta conciencia del entorno, pero que lo llama a su lado y si no acude, llora. Me quedé pensando en lo admirable y perseverante de este señor, que sabiendo que ella a pesar de estar con enfermeras a su cuidado, quiere evitar que lo pase mal. Cuando hay amor, la perseverancia fluye.
Querido Señor: dame la gracia de reconocer tu amor en todas las personas que has puesto en mi camino. Que sepa ser agradecida por contar contigo a través de tantos que me quieren y me sostienen cuando lo necesito. Que ese Amor sea la fuente de energía para ser perseverante. Que tu imagen de niño recién nacido se me aparezca durante el día, para transformar esa ternura en anhelo de seguirte sin condiciones y así perseverar hasta el fin. AMÉN