Evangelio según san Lc 12, 1-7
Viernes de la semana 28 del tiempo común
Santa Margarita María Alacoque
Se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros.»
Meditación de Alejandra Castelblanco de Prieto
“…todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado a pleno día”
Jesús parece decirnos: la invitación que les hago hoy, es a ser libres, a andar por la vida sin tener que esconderse o sin tener que después arrepentirse. Aquel que habla mal del otro, o hace que los demás piensen una cosa diferente de lo que se es, viven asustados pensando en que los pueden descubrir o piensan en que ese alguien de quien se habló mal, puede cobrar venganza. Es más sano decir las cosas de frente, mostrar a los demás el rostro verdadero aunque no siempre nos guste. La verdad es liberadora y permite vivir una vida plena descubriendo día a día el ideal que el Padre pensó para cada uno de ustedes.
Muchas veces he caído en la tentación de “pelar”, hacer un pequeño comentario negativo basta para encender la mecha del pelambre. Siempre que caigo, me arrepiento ya sea porque estaba equivocada o porque muchas veces yo he hecho lo mismo por lo cual se está hablando mal. Esta frase del evangelio siempre me ha llamado la atención y cuando resuena en mí me llega a dar escalofríos. Es como una gran advertencia para actuar de buena forma Es mejor andar libre de estas palabras ocultas y aprender a amar al prójimo en vez de criticarlo.
Querido Señor: cada día es una oportunidad para empezar de nuevo, lo que hoy no me parece, mañana puede cambiar, las personas que hoy me cuestan, mañana pueden ser mis amigos y así, nada es tan definitivo y mi juicio no es el verdadero. Que nunca me olvide de estas palabras para ser libre y sincera en mi relación contigo. Eres la persona que mejor me conoce, frente a Ti no hay caretas ni poses, eres mi guía y mi camino, no dejes que me engañe permitiendo que otros influyan negativamente en mi actuar. Dame un paso sereno, tranquilo y transparente hacia el encuentro con el Padre. AMÉN