Evangelio según san Mt 18, 1-4

Lunes de la semana 15 del tiempo común

Santa Teresa de Jesús de Los Andes

 

Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?».  Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.

 

 

Meditación de Ángel Mansilla Pena

 

“El que se haga como este niño, será el más grande en el Reino de los cielos”.

 

Niños ante Dios es la invitación máxima y por excelencia que nos hace Jesús.

Abandonarme en el océano de su amor: extenso, profundo, diáfano, pleno y exuberante.

 

Ciertamente no hay hijo que rechace tan generosa oferta, menos un niño. Y si ese niño, ya crecido, conserva ese don cuando adulto es una maravillosa bendición.

 

He allí la infancia espiritual, o tal vez mejor la filiación vivida:

Seamos pequeños, abandonémonos como lo hacen los niños creamos como creen los niños, pidamos como lo piden los niños.

Así aprenderemos a caminar y perseverar en el camino tal como lo hizo María. Pidámosle a ella que implore al Espíritu Santo para que nos conceda a raudales el don de la filialidad. AMÉN