Evangelio según san Jn. 15,16-24,4
Lunes de la semana sexta de Pascua
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también ustedes darán testimonio, porque desde el principio están conmigo. Les he hablado de esto, para que no se escandalicen. Los excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que les dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, se acuerden de que yo se los había dicho». No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes.
Meditación de Ángel Mansilla Pena
“…Ustedes darán testimonio porque desde el principio están conmigo”
Me pregunto ¿cuándo he sido tu testigo Señor?
Al revisarme concluyo que he sido muy severo, drástico, riguroso excesivamente en ese examen conmigo mismo. Tal vez, haya resabios de una catequesis nefasta, que me presentó a un Dios escrupuloso, jamás Padre.
La verdad, en estricto rigor, mi historia está poblada de momentos donde, inspirado por el Espíritu Santo, fui tu testimonial Señor.
Sí, en decisiones relevantes tales como: la universidad, mi matrimonio, el trabajo, la familia, educación de mis hijos, estilo de vida, espiritualidad, vida sacramental.
Desde luego no ha sido fácil. De repente el desdén, la pereza, la comodidad, atrapan. Pero Tú mi buen Dios, me remeces con tu Espíritu para salir del atolondramiento y ponerme en modo “ad sum”.
Aquí estoy Señor para lo que quieras. A tu entera disposición, Desde lo más pequeño como también para alcanzar la santidad que me pides en los gestos simples y acciones sencillas de la cotidianeidad. AMÉN