Evangelio según Jn 19, 25-27

Jueves de la semana 15 del tiempo común

Nuestra Señora del Carmen, madre y reina de Chile

 

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre.» Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

 

Meditación de Sebastián Castaño Fueyo

 

“Aquí tienes a tu madre”

 

Jesús parece decirnos: Mi madre María es también tu madre. Aprende de ella, acércate a ella con confianza, confíale tus anhelos, dolores e inquietudes, en ella encontrarás cobijo y fortaleza ante la adversidad. Ella eligió seguir el camino y la voluntad de Dios y acercó el reino de Dios a los hombres. Sufrió con humildad y entereza, fue traspasada por el dolor. Ella te enseñará el camino a Dios.

 

Me parece impresionante que Jesús estando próximo a su muerte en la cruz, cuando ya lo había entregado todo por amor a nosotros, nos regala a su madre para que sea nuestra madre. Y María nuevamente acepta la voluntad de Dios y con generosidad nos acoge como sus hijos. Ella quiere que la muerte de su hijo en la cruz no sea en vano y nos quiere acercar a Jesús para que tengamos verdadera vida.

 

Querido Jesús, gracias por darnos el regalo infinito de tener a María como nuestra madre. De ella quisiera aprender su fortaleza y templanza ante el dolor y las dificultades de la vida. De ella quisiera aprender su preocupación por los demás. De ella quisiera aprender que lo más importante es elegir el camino y la voluntad de Dios. María, madre mía, guíame para conocer más a tu hijo Jesús y para saber discernir el camino que Dios quiere para mí. AMÉN