Evangelio según san Jn. 15, 9-11

Jueves de la quinta semana de Pascua

 

«Como el Padre me amó, así también los he amado yo: permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa.»

 

Meditación de Sebastián Castaño Fueyo

 

“Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor”

 

Jesús parece decirme: El amor de Dios es infinito y su misericordia es eterna. El mismo amor que recibí de mi Padre lo comparto día a día con cada uno de ustedes. Así mismo, ustedes son amados por Dios sin medida. Quiero permanecer junto a Ti en el camino de la vida, juntos como buenos amigos. Eres libre, tú decides. Si así lo quieres, entonces ten en cuenta lo que te ayuda a encontrarte conmigo: mi palabra, la oración, la eucaristía y sobre todo servir y amar sin medida.

 

Ante el amor fiel e incondicional de Cristo, este evangelio me llama a preguntarme como corresponder ese amor. Cristo me pide caridad con acciones concretas, que siga su ejemplo y me entregue por otros. Para eso Jesús me invita a permanecer con Él, para saciarnos con su agua que nos sacia y da verdadera vida. Necesito abrir más el corazón y aceptar verdaderamente que el amor de Jesús es real y que no depende de mí, porque su amor es incondicional.

 

Querido Jesús, quédate con nosotros porque necesitamos tu luz en medio de las dificultades y distracciones que nos presenta la vida. Gracias por ofrecernos tu refugio, tu paz y tu esperanza que nos acompañan cuando te buscamos y te reconocemos. Nos amaste sin límite y así también quieres que amemos al prójimo. Tú conoces bien mis debilidades, ayúdame a alejar todo lo que me aparta de Ti y del amor del Padre. Con la ayuda de María, te ofrezco lo que soy para que Tú puedas permanecer en mí y yo permanecer en tu amor. AMÉN