Evangelio según san Lucas 21, 5-19
Domingo de la semana 33 del tiempo ordinario.
En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y ofrendas votivas, Jesús les dijo: « Esto que contemplan, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida». Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?». Él dijo: «Miren que nadie los engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayan tras ellos. Cuando oigan noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida». Entonces les decía: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso les echarán mano, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndolos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto les servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, métanse bien en la cabeza que no tienen que preparar su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario de ustedes. Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y amigos los entregarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su perseverancia salvarán sus almas».
Meditación de José Miguel Arévalo Araneda
“con su perseverancia salvarán sus almas”.
Creo que el Señor me dice: “El mundo, como lo ves ahora, cambiará. Las incertidumbres se presentan en todas direcciones: en la vida social, política y económica de tu país, en tu vida familiar, laboral y salud. Quisiera que no tuvieras pánico por esas incertidumbres y las realidades adversas que te pueda tocar vivir.
Te invito a permanecer en mi paz y en la certeza de mi amor, persevera en la oración y tu alma estará así a salvo. Cuando das testimonio de Mí con tus acciones, pudieran algunos ponerse en tu contra, no temas porque Yo estoy contigo y te sostendré.
Veo tantos signos de como la maldad y el poder de destrucción aparentemente se han adueñado de nuestro mundo cercano y lejano, de una manera difícilmente contrarrestable. Es cosa de ver las noticias en los medios. En mi entorno cercano, las enfermedades del cuerpo y del alma, las muertes de personas queridas, la precariedad en los trabajos, en salud y vivienda, me provocan algún grado de dolor. Me consuela y alienta que el Señor, a través de la iglesia, me invita a perseverar como peregrino de la esperanza. Una gracia quepuedo pedir en estetiempo de jubileo.
Conociendo Señor nuestras debilidades, vulnerabilidad y temores, nos invitas a perseverar y no tener pánico frente a las realidades cambiantes, que nos amenazan, y que a veces hasta nos golpean. En este tiempo del mes de María, te pido por su intercesión que nos regales la gracia de permanecer cotidianamente unidos a Ti, en la esperanza y en el amor a otros, aun cuando las situaciones de la realidad nos puedan golpear en ocasiones.
AMÉN