Evangelio según san Jn. 4, 1-12
Domingo 5° de Pascua
Exaltación de la Santa Cruz
Jesús dijo a sus discípulos: «No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí.
En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy». Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?». Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.» Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto». Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre.»
Meditación de José Miguel Arévalo Araneda
“Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo.”
Creo que el Señor me dice: “Como ven, me voy despidiendo de mi presencia directa en este mundo y apelo a la fe de ustedes, a que tengan fe. Les digo que voy al Padre y que quiero que ustedes también estén conmigo allí; que les prepararé un lugar, ese lugar que es el vivir en la plenitud del amor del Padre. Ya les he dicho quién es el Padre, Yo soy su manifestación, en mis rasgos y obras lo pueden ver. Para que puedan llegar al lugar que les he preparado, permanezcan en mi amor y síganme, Yo soy el camino”
Me veo ante lo simple y trascendente de las palabras del Señor que me pide creer en su palabra, que me dice que nos prepara un lugar junto a Él y junto al Padre; palabras que le dan sentido a la vida que llevamos con sus alegrías, desafíos, sacrificios por otros, dolores, renuncias a uno mismo. Es tremendo este salto de creer en estas palabras, inexplicable, difícil de justificar y describir ante otros, es un misterio y es un don para mí, inmerecido. Me quedo con mi disposición a ser consecuente con ese don de creerle, acoger esa invitación al lugar que nos prepara, e intentar ser fiel en seguirle.
Señor, te agradezco por la fidelidad y la generosidad de tu amor a los que amas, que se manifiesta en tu invitación a que estemos contigo en el lugar donde Tú vas y que nos prepararás. Te pido que, en esta vida podamos seguir descubriendo en Ti el rostro del Padre y que, por gracia tuya, a través de nosotros ese rostro pueda manifestarse a otros: en nuestra familia, trabajos, en personas cercanas y lejanas, según tus enseñanzas. Que nuestra Madre, nos acompañe, nos inspire, y nos permita estar atento a las formas prácticas de realizarlo. AMÉN