El Padre Rafael Fernández nos acompaña en la meditación del Gloria

                                                                    Hacia el Padre: Misa del Instrumento, Gloria,  nº 34 a 44

GLORIA

Uno:

(34)  A ti, oh Dios, amor y honra

a ti, que reinas sobre los mares,

cielos y tierra

siguen el camino que Tú les señalas.

 (35) Tú, Dios Padre, por amor

te das a tu Hijo totalmente,

en el Espíritu Santo

para eterno gozo.

(36) Así eres en ti mismo perfecto;

eres el Amos que jamás cesa.

Amor envió al Hijo

como prenda de la Redención.

 

Derecha:

(37) Amor dio al Hijo la vida

en la Madre y Esposa.

y a Él, nuestro mayor bien,

le pidió derramar su sangre.

 

Izquierda:

(38) Amor hizo que El, antes de su muerte,

nos diera a su Madre y Compañera en herencia,

para que ella, como puerta segura,

nos conduzca prontamente hacia Dios.

 

Derecha:

(39) Con la fortaleza del Hijo

ella siempre supera victoriosa

el reino y la obra de Satán,

trayendo la paz al mundo.

 

Izquierda:

(40) Amor nos ha sumergido

en aquel que se nos regala diariamente

como ofrenda y alimento generosos

en este largo peregrinar.

 

Derecha:

(41) Amor, para completar la Redención,

nos incorporó a la misión de la Palabra eterna,

nos hace participar fielmente de su destino

y nos engrandece como a sus instrumentos.

 

Izquierda:

(42) Amor creó al mundo

como peldaños de amor,

que nos conducen eficazmente hacia el cielo,

al corazón de Dios.

 

Derecha:

(43) Del Amor eterno con diafanidad

vemos fluir torrentes de amor,

derramarse por cielos y tierra

y retornar a su fuente.

 

Todos:

(44) Amor y gloria sean dados a Dios en su trono

al Padre y al Hijo,

y al Espíritu Santo,

ahora y por toda la eternidad.

Amén.